En la línea de Camilla Lackberg y Asa Larsson, llega una nueva voz en el género negro criminal, con una personalidad y una fuerza arrolladoras. Han hallado el cuerpo sin vida de una mujer en un prado. Ha sido asesinada. En la planta de sus pies han dibujado unas coordenadas que llevan a la policía de Salzburgo a otro tremendo hallazgo: una mano metida en un recipiente de plástico. Pero ¿A quién pertenece esa mano en perfecto estado de conservación? ¿A qué obedecen las coordenadas tatuadas en los pies de la primera víctima?