Desde hace medio siglo, el pensamiento cristiano se ha enriquecido considerablemente gracias a una nueva perspectiva centrada en lo que suele llamarse "antropología teológica". La expresión no tenía la intención de añadir una ulterior especialidad a la larga lista de tratados de teología. Aunque es verdad que el concilio Vaticano II, y particularmente la constitución pastoral Gaudium et spes, ha atraído la atención hacia la necesidad de repensar el misterio cristiano fijando la mirada en la naturaleza del hombre, en aquello que hace de él este ser único en el orden de la creación, en sus aspiraciones profundas, en el sentido que da a su existencia y a su horizonte que no se limita a este mundo. La obra Cristo destino. del hombre que presentamos a los lectores de lengua española busca desarrollar lo que consideramos como la esencia misma de la vida cristiana: ser hijos en el Hijo. Propone un verdadero itinerario que ilustra lo que puede describirse como una "antropología filial". La condición del ser hijo es el hilo conductor de una reflexión que se desarrolla en dos grandes momentos.