Año 1663. Leonora Christina, la hija del rey Christian IV de Dinamarca, es encerrada en la Torre Azul, una prisión ubicada en el palacio de Christiansborg y reservada para todo aquel que se atreviera a confabular contra la Corona. ¿El motivo? La acusan de conocer los planes conspiratorios de su marido contra el heredero al trono, su hermano Federico III.
Aunque parece fruto de la mejor ficción, estas constituyen las memorias reales de Leonora Christina Ulfeldt, manuscritas por ella durante los veintidós años que permaneció recluida en una celda sin verdaderas pruebas que la inculparan. Sin saber si algún día recuperará su libertad, Leonora Christina transcribe estas vivencias como una extensa carta a sus hijos. La escritura se convierte, a la vez, en un ancla ante la incertidumbre de su existencia.
Rodeada de un sinfín de doncellas y personajes excéntricos, también encarcelados en celdas contiguas, y encomendada a un Dios que encumbra como su tabla de salvación definitiva, experimentará una vida llena de aplomo y aceptación ante su inevitable e incierto destino.