Hay libros que no se escriben para ser leídos, sino para
acompañar. La alegría en la fe pertenece a esa clase de obras que
nacen del silencio y conducen a él.
En estas páginas, el padre Auguste Valensin deja entrever el
itinerario interior de un alma que, tras el esfuerzo intelectual y el
rigor teológico, descubre la sencillez de saberse amada por Dios.
Cada breve meditación es una respiración del alma, una
conversación confiada con el Padre. No hay doctrina, sino
experiencia; no un sistema, sino una mirada. Lo que Valensin busca
y encuentra no es una verdad
nueva, sino una forma nueva de vivir la verdad: con alegría, con
serenidad, con una confianza que disuelve el miedo.
Escritas en los años más oscuros de Europa, estas páginas
conservan una luz serena. En un tiempo de desencanto y
desarraigo espiritual, La alegría en la fe recuerda al lector que creer
no es un deber, sino una fuente de descanso; que la fe no se
impone, sino que se recibe. Este libro no enseña a creer: enseña a
confiar. Y esa enseñanza, sencilla y profunda, es quizá la más
urgente de nuestro tiempo.
Podríamos decir que nos encontramos ante el testamento espiritual
de Valensin y una de las cimas discretas de la espiritualidad
cristiana contemporánea.