«Pueblo vertical», con esas palabras bautizaron sus habitantes el rascacielos rojo, uno de los dos bloques de trece plantas construidos en Prijedor en 1975. Darko Cvijeti? nos sumerge en la vida de sus habitantes, vecinos que antes de la guerra iban a trabajar a las cercanas fábricas, celebraban las fiestas comunistas, brindaban juntos por los ascensos, mientras que sus hijos jugaban a la pelota o hacían muñecos de nieve al pie del edificio. Todo ese pequeño microcosmos proletario y multicultural se derrumbó de pronto con el estallido de una guerra que colocó a sus vecinos en bandos opuestos. En este rascacielos rojo, y en su fantasmagórico ascensor, cabe todo el horror y la tragedia de la guerra en Bosnia y Herzegovina. Darko Cvijeti?, que todavía habita en ese edificio, lo narra con una precisión minuciosa y una fuerza poética implacable, a través de pequeñas historias y fragmentos que van tejiendo un relato honesto e impactante y no exento de humor.Un alegato antibelicista, narrado con la precisión de un auténtico artesano de la palabra, que alcanza lo más hondo de la conciencia humana y se graba con fuer