Una época ha terminado. Empieza otra. La época que ha terminado es la que se abrió en 1989 con el desplome del bloque soviético e inauguró la construcción del mundo global. Pero hoy el globalismo ha muerto como doctrina rectora del orden del mundo. Enfrente ha surgido una realidad nueva: el interés nacional, encarnado en China, los Estados Unidos, Rusia? Esta época que ahora empieza aún no tiene nombre, pero ya es posible ver sus perfiles. La pregunta es: y ahora nosotros, españoles, europeos, ¿qué hacemos?Hay que estudiar cómo hemos llegado hasta aquí y bucear en nuestra decadencia. Muy particularmente, en la España desmantelada que hoy tenemos. Tal vez encontremos, pese a todo, las energías precisas para reaccionar. El desplome del gran escenario es también un signo de esperanza: la oportunidad de un reinicio. La hora de reiniciar España.