Este precioso libro de María Luisa tiene la cualidad única de ser un documento testimonial en el que se dan la mano sus propias vivencias y la escucha atenta de las palabras de sabiduría de Merton. Sirviéndose de los diarios de Merton, de sus cartas, libros de meditaciones y conferencias, ella misma ha compartido una conversación abierta construyendo un juego de espejos con el que abismarnos en nuestra propia interioridad. Para ello se ha hecho eco, de manera creativa, de los mismos géneros que Merton cultivara -epistolar, autobiográfico, académico, e incluso poético-, y ha trazado de ese modo un mapa del corazón que a su vez encuentra reflejo externo en un rico itinerario geográfico que pasa por distintos lugares de Asia, Estados Unidos, Brasil, Francia, España... Con palabras de aprecio se dirige a su querido maestro, un "místico de nuestro tiempo" que no fue "ni ángel ni estatua", resumiendo de manera atinada el sentido sustancial de su existencia, "una vida con horizonte", y le escribe: "Fuiste un instrumento de Dios. El obró en ti, por ti, cosas grandes -como en María"