el corazón humano para conducirlo a la plenitud y a la vida
eterna, dialogando con fos desafíos culturales actuales desde una
clave profundamente cristológica. A partir de la experiencia
espiritual de Teresa de Jesús y Teresa de Lisieux, el deseo aparece
como fuerza orientada, abierta al infinito, que necesita sempu
rificada y educada, no reprimida. El estudio muestra cómo, en las
dos Teresas, el deseo nace del descubrimiento de un Dios que
primero desea al ser huma no, se expresa en una relación esponsal
con Cristo y se traduce en oración, obras y esperanza del cielo.
Frente a la lógica consumista y al emotivismo, se propone la lógica
del don y una cristificación de los deseos, subrayando la
importancia del deseo para la antropología teológica, la
espiritualidad y la evangelización. El gran horizonte del deseo
humano es el deseo salvador de Dios, "que quiere que todos los
hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad" (1 Tim
2, 4).