Agustino Ponce, alias "Lenin", es un ladronzuelo de poca monta. Cuando sale de la cárcel, no tiene nada. Para más inri, su abuela está en un asilo y su hermana, la prostituta más famosa del Raval de Barcelona, no quiere ni verlo. Consigue hospedarse en la pensión más tristemente célebre de la ciudad: Cal Pitoño, y allí conoce a la que será su esposa, Mar, la chica que limpia las habitaciones.
La necesidad apremia, y Lenin busca dar un golpe rápido, sencillo. Pronto se entera de que van a llegar al puerto dos barcos ingleses y otros dos alemanes para intercambiar prisioneros. Los cientos de hombres que forman ambas tripulaciones recibirán un suculento regalo: cajas con bebida y tabaco. Y decide robar una parte. Será el gran robo de su vida.
Pero, mientras tanto, aquellos a los que aún debe dinero ya lo están persiguiendo...
Es otoño de 1943, y Hitler está perdiendo la guerra. En España, se empieza a imponer el doblaje de las películas y varios altos mandos piden a Franco que restaure la monarquía, pero la dictadura sigue golpeando férreamente. Así, El gran robo es no sólo un retrato social de la época, sino también una aventura de la gente corriente, ágil, entretenida de principio a fin, y con muchas dosis de humor y situaciones rocambolescas.