«Yo era sombra y vergüenza antes de aquel mediodía». En la ciudad de Cartago,lejos de las colinas de Samaría, la anciana Fotina escribe a su hijo Josías paraentregarle su mayor herencia: la verdad de aquel judío que muchos años antes, enSicar, le ofreció el alma a cambio de un sorbo de agua. Una novela epistolar queabre un viaje espiritual desde la herida del amor roto hasta la plenitud de unencuentro transformador. Raúl M. Mir nos regala una obra conmovedora sobre ladignidad recuperada, el perdón y esa «agua viva» que, una vez probada, sacia parasiempre la sed más profunda del corazón humano.