Una llamada a recuperar el espíritu de entendimiento que hizo posible la democracia.En un momento de máxima polarización política, en el que la Transición y el espíritu constitucional son cuestionados, Adolfo Suárez Illana reivindica la concordia como el gran patrimonio político de los españoles.
En estas páginas lleva a cabo una apasionada defensa de la Constitución de 1978 como el gran espacio de convivencia que permitió superar décadas de enfrentamiento y propone recuperar la concordia como una forma de entender la política basada en la libertad, la verdad y el respeto al adversario. Un ensayo que reivindica el diálogo como condición imprescindible para preservar la democracia y la convivencia.