Los doce apóstoles, los predilectos de Jesús, lo dejaron todo y lo siguieron para formar el grupo de sus discípulos. Después de la resurrección, se presentan como sus testigos. Las grandes comunidades apostólicas
fueron creadas alrededor de los apóstoles; ellos las animaron, las alentaron, les dieron fisonomía y estructura. Son reconocidos como las columnas de la Iglesia. A estos singulares personajes se refiere este estudio. Adentrándose en narraciones que nos cuentan su vida, descubriremos su personalidad y sus andanzas misioneras.