GARCÍA-HIDALGO VILLENA, CIPRIANO
Madrid fue una vez el centro político del mundo, el lugar donde se decidía el destino de EuropaUn día cualquiera de 1561, sin ningún tipo de boato, Felipe II trasladó la corte definitivamente a la villa de Madrid. La ciudad se convirtió de la noche a la mañana en la sede permanente de la monarquía católica ?eje simbólico de un mundo en expansión? en lo que fue un reto hercúleo para una población que había ocupado hasta entonces un papel secundario en la Península.Esta obra es un asalto frontal contra el mito del «villorrio manchego» superado por las circunstancias e incapaz de estar a la altura del mayor imperio de su tiempo. El historiador Cipriano García-Hidalgo Villena expone la grandiosidad de una ciudad que se llenó de palacios, que desarrolló un Barraco abrumador y que mantuvo, a pesar de todo, rasgos originales de su carácter musulmán, castellano e íntimo.En las páginas de este libro hay un esfuerzo por reconstruir ese Madrid de los Austrias ya desaparecido y, al mismo tiempo, esbozar los cimientos del que nacería con la siguiente dinastía, los Borbones, y sobre el que hoy caminamos.