¿Quién no ha oído alguna vez aquello de: «Se hace saber que por orden del señor alcalde...?
Todos tenemos en nuestro imaginario al pregonero, trompetilla en mano, siendo el centro de atención del corro formado por los vecinos, que se agrupan en la plaza del pueblo, dispuestos a escuchar las últimas ocurrencias, recomendaciones o mandaos que el señor alcalde de turno tenía a bien transmitir.
Pero más allá de esta imagen, un tanto cinematográfica, los bandos han sido a lo largo de la historia la forma en que los ayuntamientos han tenido la autoridad para dictar normas, pedir la colaboración de los vecinos, hacer recomendaciones para la buena convivencia ciudadana o llevar a cabo distintas convocatorias populares.
Y en Madrid, como no podía ser de otra forma, hay bandos de todo tipo y para todos los gustos. Desde los más curiosos, como el que impedía la presencia de mirones en las obras públicas, bajo pena de multa, hasta los más históricos y recientes, como el que dictó el actual alcalde, José Luis Martínez Almeida, apelando al civismo, la solidaridad y la responsabilidad de los madrileños en los peores momentos de la pandemia del coronavirus.
Conocer los bandos de nuestra ciudad nos ayuda a entender cómo era la sociedad en cada momento histórico, a reconocer el carácter y las preocupaciones de cada alcalde que ha estado al frente de la villa y a descubrir, desde otro punto de vista, los problemas e inquietudes con los que tenían, y tenemos, que vivir cada día los madrileños.