Inglaterra, 1373. En un mundo asfixiado por la peste y la guerra, una mujer recibe una revelación que cambiará la historia: Dios no es ira, sino amor maternal. Claire Gilbert se sumerge en la piel de Juliana de Norwich, la primera escritora conocida en lengua inglesa, para narrar su asombroso viaje desde la tragedia familiar hasta su encierro voluntario en una celda de piedra. Esta novela es un testimonio de audacia y esperanza. Descubre la vida de quien, en la hora más oscura, se atrevió a susurrar al mundo: «Todo estará bien». Un logro literario hermoso e intensamente conmovedor.