En esta obra, José Miguel García Pérez aborda con hondura teológica la lectura de la Primera Carta a los Tesalonicenses, considerada por la crítica como el primer escrito del cristianismo. Desde una metodología exegética que integra el análisis semítico del texto, la crítica literaria y la teología paulina, el autor ilumina el
núcleo de la esperanza escatológica que animó a la comunidad de
Tesalónica: la certeza de la victoria de Cristo sobre la muerte y la
esperanza firme de estar con Él después de la muerte.
El lector encontrará aquí una investigación que devuelve a la
palabra paulina su tonalidad originaria, abierta a la plenitud
cristológica, y que constituye una aportación decisiva para
comprender la esperanza cristiana como fuente de alegría en el
pensamiento de Pablo.