Este libro despliega ante el lector un mapa amplio y exhaustivo
de las principales cuestiones teológicas debatidas en el
ecumenismo oficial desde el Concilio Vaticano II. Con mirada
serena y sistemática, el autor examina los núcleos doctrinales
que durante siglos han marcado la distancia entre católicos y
luteranos: doctrina de la justificación raíz del conflicto y hoy
terreno de un esperanzador «consenso diferenciado», la
comprensión de la eucaristía, el papel del ministerio y la
configuración de la Iglesia. A cada uno de estos ámbitos se les
dedica una reflexión profunda, mostrando cómo el diálogo ha
abierto espacios de convergencia, al tiempo que mantiene
vivas preguntas decisivas. Entre ellas sobresalen la presencia
eucarística, la sucesión apostólica, el primado de Pedro y,
como telón de fondo que recorre todo el volumen, la
interpretación de la Escritura y su relación con la Tradición
frente al principio de la sola Scriptura. Sin ocultar las
dificultades, la obra resalta hitos significativos como la
Declaración conjunta sobre la doctrina de la justificación de
1999 que permiten hablar de una verdadera «hermenéutica
de la confianza». Se ofrece así un panorama claro de los logros
alcanzados y de los retos pendientes, marcando con lucidez
una hoja de ruta hacia la unidad cristiana que no elude la
complejidad, pero que se apoya siempre en la profundísima
verdad de un Evangelio compartido.