¿Qué hace que un hombre prefiera morir antes que pronunciar «unas cuantas palabras estúpidas» que le salvarían la vida? Esa pregunta, que hoy nos incomoda, recorre los veinte siglos de la Iglesia, una historia de crisis: el auge de las herejías, la ruptura protestante, el embate de las ideologías modernas. Y siempre que su existencia parecía condenada, se alzó alguien dispuesto a defenderla con la palabra, la inteligencia y, llegado el caso, su sangre. Con el rigor del historiador y la cercanía del divulgador, el padre Charles P. Connor retrata a quienes sostuvieron la fe ante la prueba: san Atanasio frente a la marea arriana; santo Tomás Moro y san Juan Fisher, que subieron al cadalso antes que ceder; Hilaire Belloc, que puso su inteligencia al serv ...