El hermano Lorenzo de la Resurrección, un religioso carmelita del siglo XVII, está de plena actualidad gracias al papa León XIV, que no ha dudado en confesar que supone una de las bases de su vida espiritual, hasta el punto de afirmar que La práctica de la presencia de Dios es uno de los libros que más le han ayudado a «conocer y amar a Dios». Este clásico imperecedero de la espiritualidad cristiana que sigue iluminando la vida cotidiana de los creyentes, recoge las cartas, conversaciones y enseñanzas del humilde carmelita, quien descubrió el secreto de una vida profundamente unida a Dios en medio de las tareas más sencillas. El hermano Lorenzo nos explica cómo vive su religiosidad, teniendo siempre en mente a Dios, no solo mientras reza, sino en cada una de sus acciones, para entregar su existencia de forma completa al amor de Dios. Esta obra ofrece una elocuente introducción del Papa León XIV que nos introduce en la meditación y contemplación.